El Rourell fue uno de los primeros territorios repoblados del Camp de Tarragona, una vez finalizada la reconquista de Cataluña. En 1159 el Conde de Barcelona Ramón Berenguer IV cedió tierras allí a Berenguer de Molnells para repoblarlas y para construir un molino que tomara agua del río Francolí.

Berenguer de Molnells se hizo miembro de la Orden del Temple y dio a esta sus posesiones del Rourell, edificándose allí una pequeña casa religiosa fortificada. Es entonces cuando el Rourell tuvo un papel importante dentro de la organización templaria. Se formó la Orden del Rourell, que a su vez dependía de la de Barberà. Antes de la extinción de la orden pasó a la mitra tarragonina. Tuvieron derechos los Plegamans y los Baldrich, marqueses de Vallgornera, propietarios a su vez de gran parte del término.

El Fortí del Rourell también conocido como el Casal de los Marqueses de Vallgornera es un edificio del siglo XII aislado de grandes dimensiones, situado en el nucleo central del pueblo. La fachada del castillo fue reformada y reforzada en el año 1702 para la defensa del territorio. En ella podemos apreciar diferentes ventanales de estilo gótico. Las escaleras son de bóveda catalana. Posee cuatro torres de sillería, muros en mampostería y tapial y base de sillares.

Este edificio de origen templario está protegido y ha sido declarado bien cultural de interés nacional por la Generalitat de Catalunya. También está catalogado como Castillo Medieval Palaciego en la asociación Española de Amigos de los Castillos (A.E.A.C) fundada en 1952 y que en Cataluña actúa con la denominación “AMICS DEL CASTELLS DE CATALUNYA” con objeto de proteger aquellas edificaciones con elementos defensivos, estimulando su estudio, conocimiento e interés por nuestro patrimonio. El 2 de diciembre de 1966 la A.E.A.C. fue declarada de Utilidad Pública por el Consejo de Ministros y desde 1976 S.S.M.M. los Reyes ostentan la Presidencia Honorífica de la Asociación.